Warner Bros. Discovery (WBD) se prepara para recomendar a sus accionistas que rechacen la oferta hostil presentada por Paramount, valuada en unos 108.000 millones de dólares, en un nuevo capítulo de la disputa por el control de uno de los mayores conglomerados de medios del mundo.

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Según fuentes cercanas al proceso, la dirección de WBD ultima una respuesta formal en la que cuestiona aspectos clave de la propuesta, entre ellos su valuación, el esquema de financiamiento y los términos generales del acuerdo. La compañía también manifiesta escepticismo sobre el respaldo financiero efectivo del cofundador de Oracle, Larry Ellison, señalado como uno de los pilares del plan.

David Ellison

David Ellison

Paramount, encabezada por David Ellison —hijo del empresario tecnológico—, lanzó la semana pasada una oferta directa a los accionistas de WBD, con una propuesta de 30 dólares por acción, luego de quedar relegada frente a Netflix en una subasta previa por activos estratégicos del estudio y su plataforma de streaming.

La postura de Warner Bros. Discovery se apoya en una comparación directa con el acuerdo alcanzado recientemente con Netflix, que la compañía considera superior en términos de certidumbre financiera y valor para los accionistas. En ese sentido, WBD plantearía al menos cuatro objeciones centrales a la propuesta de Paramount, que serán detalladas en su comunicación oficial.

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El escenario se tensó aún más tras conocerse que Affinity Partners, la firma de inversión liderada por Jared Kushner, retiró su apoyo a la oferta de Paramount, un movimiento que debilitó el respaldo financiero del intento de adquisición.

Pese a la dureza del rechazo, fuentes cercanas a la conducción de WBD señalaron que la empresa no descarta analizar una eventual nueva propuesta, siempre que Paramount mejore sustancialmente las condiciones y despeje las dudas sobre el financiamiento. Desde la otra vereda, Paramount acusó al directorio de WBD de no responder de manera adecuada a su última oferta y dejó abierta la puerta a una mejora, al aclarar que su propuesta no era “la mejor y final”.

La disputa, que enfrenta a dos gigantes históricos del entretenimiento en un contexto de fuerte consolidación del sector, mantiene en vilo a inversores y analistas, atentos a un desenlace que podría redefinir el mapa global de los medios y el streaming.